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Los grandes desafíos de la nueva administración municipal

Hoy asumen los nuevos concejos municipales en todo el país. En la capital de la provincial del Ranco, cinco nuevos concejales y otra alcaldesa asumen la responsabilidad de dirigir los destinos de esta comuna por los próximos cuatro años, en medio de grandes expectativas por parte de quienes apoyaron a los electos, y con el cuestionamiento de los que fueron derrotados en octubre pasado.

Sin lugar a dudas, todos esperan que  a La Unión le vaya bien, que se sitúe en el lugar destacado que le corresponde como capital provincial en la región de Los Ríos, porque es un sentir generalizado que se encuentra en un letargo que la ha convertido en una ciudad dormitorio, con una población que no tiene mayores expectativas y con muchas familias separadas porque muchos jefes de hogar han debido salir a otras regiones en busca de trabajo.

La principal expectativa de la gente es la generación de empleo, tarea que no resulta fácil, por cuanto el municipio sólo puede ejecutar planes de absorción de mano de obra de carácter temporal, ya que el empleo estable depende del emprendimiento empresarial. En tal sentido, el nuevo Concejo Municipal tendrá la responsabilidad de crear las condiciones que permitan y faciliten la inversión privada en la comuna.

Una de los problemas que puede enfrentar la nueva administración municipal es la sobre expectativa de la gente, que al no ver cumplidos en el corto plazo sus anhelos se conviertan en detractores, tal como le ocurrió al gobierno de Sebastián Piñera.

¿Cómo evitar eso?
Primero que nada, se requiere que la nueva administración tenga una política de puertas abiertas, de diálogo permanente con la comunidad, con trabajo de terreno, con apertura y altura de miras para escuchar y aceptar la crítica de la gente, para lo cual el primer año es clave, envuelto en medio de promesas de campañas presidenciales y parlamentarias.

En segundo lugar, la nueva administración deberá dar muestras de transparencia. Las manos impolutas deben ser una característica de la alcaldesa y los concejales, porque la comunidad hoy está preparada para asumir un rol fiscalizador más activo, y también de castigar con el voto a quien no esté a la altura de la ocasión. Eso es algo que los concejales salientes lo saben bien, por cuanto la comunidad le pasó la cuenta frente a lo que consideraron una mala gestión.

En tercer lugar, el Concejo Municipal deberá actuar de manera unida, demostrando de verdad que son un cuerpo colegiado que trabaja por el bien de la comuna. Los mezquinos intereses personales, partidistas o de cualquier tipo ajeno al bien común, deben quedar fuera.

En  cuarto lugar, el respeto a los medios de comunicación en su rol informativo debe ser la tónica de la relación con éstos. Muchas veces las autoridades pretenden comprar el favoritismo de los medios a través del financiamiento, lo que afecta gravemente la independencia en el proceso de la información, por lo que los contratos de publicidad con el municipio no pueden afectar la independencia de cada medio de comunicación social. Lamentablemente, en las comunas pequeñas, siempre ha existido la tendencia a castigar con el financiamiento cuando alguna información o comentario no le es favorable a la autoridad de turno, porque los medios de comunicación no pueden censurar la expresión de la opinión pública. En tal sentido, la nueva administración municipal debe mantener una estrecha relación con todos los medios, con una política de encuentros permanentes, porque son agentes importantes en el proceso de socialización y aliados claves en una política de desarrollo comunal.

Señora Alcaldesa y miembros del Concejo: Tienen el desafío y la responsabilidad de hacer las cosas de manera diferente, tal como la comunidad espera de ustedes, sin tanto discurso y sin enredarse en discusiones bizantinas. En definitiva, sus hechos deben hablar más fuerte que sus palabras.

@ER
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