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Eventos climáticos: ¿Gestión de riesgo o gestión de crisis?

César Asenjo, director regional de INDAP Los Ríos

En la actualidad, las empresas campesinas deben lidiar por su sustentabilidad en el tiempo, afrontando escenarios competitivos, y con múltiples desafíos en relación a las competencias del recurso humano, la gestión tanto productiva como comercial y el factor clima. Este último puede determinar sustancialmente el éxito del negocio, ya que por su intensidad, frecuencia, o por eventos inoportunos pueden provocar daños totales o parciales en los cultivos.

 

 

 

El Ministerio de Agricultura trabaja en la gestión de riesgos sobre una gestión de crisis. A través de INDAP en los últimos años se ha estado sensibilizado a los pequeños agricultores para que internalicen al clima como parte de la gestión de sus negocios, mediante una estrategia asociada a situaciones climáticas adversas. La institución ha puesto en funcionamiento diversos programas en la lógica de la prevención, para que nuestros campesinos cuenten con herramientas que disminuyan su vulnerabilidad.

 

 

 

Una de las preocupaciones más importantes en la pequeña agricultura es asegurar la alimentación del ganado. Para ello, INDAP Los Ríos tiene a disposición el Programa de Praderas Suplementarias, que entrega incentivos no reembolsables para el establecimiento de praderas, que sirvan para afrontar los meses más crudos del año. En esta línea en 2012 se han entregado $298.873.028 de inversión con 931 familias beneficiadas.

 

 

 

Otra herramienta fundamental es el Seguro Agrícola, que otorga cobertura contra los riesgos climáticos de mayor ocurrencia en el país y que provocan daños a cultivos anuales y producciones de fruta. Sólo en 2011 el Gobierno financió 3.400 UF a la pequeña agricultura regional con un 98% del valor de las primas a través del Comité Seguro Agrícola e INDAP.

 

 

 

Dichos instrumentos permanentemente están siendo socializados a través de charlas, cursos, talleres, entre otros, dirigidos principalmente a productores y sus asesores. Creemos que dichos esfuerzos no han sido en vano, ya que hemos sido testigos del impacto de las acciones emprendidas. En la economía campesina hoy las pérdidas son menores que en temporadas anteriores lo que nos llena de optimismo, para seguir avanzando en este mismo camino que permita a la pequeña agricultura adaptarse a los desafíos que el clima les impone.

 

@ER
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