Diario Digital

Abajo el Binominal = Abajo las Regiones

Desde 1990 nuestro país ha utilizado un sistema proporcional de representación parlamentaria que ha contribuido a la estabilidad política, a la puesta en práctica de acuerdos, sin que cada uno de los participantes pierda su identidad política, y a la presentación de programas consensuados entre las fuerzas que han permitido la materialización de proyectos de ley, con los acuerdos entre los partidos políticos, que son hoy en día 8. Demás para elegir. Sin duda, el sistema binominal nos ha entregado la variedad y la estabilidad que el país se merece.

Cuando se llama desde diversos frentes a abolir el sistema hay que subrayar que éste ha funcionado bien, sobre todo comparando con otros sistemas ultra proporcionales que terminan atomizando el cuadro y apalancando a figuras imperiosas como el Sr. Chávez o la familia Kirchner. Cuando la sociedad política se atomiza llegó la hora de los audaces y de algún inescrupuloso. El binominal se caracteriza por dar representación parlamentaria en función de los votos que reúne una lista. En un sistema proporcional también se suman los votos de todos quienes van en lista, tal como en el binominal. Este último da representación a las minorías, cosa muy valiosa, siempre que al menos una lista reúna un 34% de los votos, es decir, que no constituya o refleje a un simple grupúsculo opinante.

 

Nuestro sistema junto con fortalecer la gobernabilidad ha contribuido a desalentar la atomización política que en el pasado nos llevó a la división nacional: ha reforzado la creación de grandes coaliciones, requeridas para la gobernabilidad. Estas ventajas se resumen sobre todo en que las regiones, donde viven menos personas, tienen una representación que les permite influir. Las regiones constituyen núcleos menores, pero son tan importantes como la capital: los enemigos del binominal quieren achicar la representación de las regiones y eso es grave. ¿Porque Valdivia tiene menos población tiene que ser cola de ratón?

 

Los demoledores del binominal deben enfrentar la verdad: si se elimina el binominal aumentará la influencia de los grandes centros poblados. Nadie puede olvidar que la reforma agraria fue resuelta por unos burócratas mesiánicos que arruinó a cientos de miles de chilenos por años. ¿Quién quiere potenciar a los iluminados que concibieron e implementaron el Transantiago que ya ha costado tanto dinero como habría costado una reforma oportuna a la educación? Más o menos cinco mil millones de dólares tirados mientras la gente sufre todos los días.

 

Tengámoslo presente: si se reemplaza el binominal las regiones se verán disminuidas y subordinadas a las grandes ciudades. Si se quiere mejorar el sistema apliquemos las primarias para seleccionar candidatos y prohíbase la reelección indefinida de las autoridades. ¡Ahí quiero ver a los súper reformadores!

 

 

 

Carlos Larrain Peña

Senador Región de los Ríos

@ER
Recent Comments