Diario Digital

Generar un cambio en las normas que regulan el uso del río hacia reglas que potencien la navegación, es una necesidad urgente

Probablemente si Santiago fuese navegable, hace muchos años la cosa sería distinta. La culpa la tenga quizás el excesivo centralismo, pero quizás, también en parte, los valdivianos por quedarnos dormidos más en los discursos y poco en las acciones.

La condición de única ciudad navegable debe ser un norte de trabajo, para lo que más que nunca hoy requiere de un compromiso real de todos los actores políticos, técnicos y de seguridad, si es que queremos posicionar nuestro atractivo en el escenario nacional e internacional. Y el primer paso deber ser, sin discusión, un articulado más moderno, que facilite la actividad turística y económica en ríos, simplifique las exigencias a las embarcaciones y se abra incluso hacia alternativas más innovadoras.

En la medida que seamos capaces de perfeccionar las reglas, de actualizarlas a los nuevos escenarios tecnológicos y a las tendencias internacionales, también abrimos la oportunidad para el fortalecimiento de la identidad fluvial de Valdivia y la región, y para el desarrollo de nuevos emprendimientos e ideas innovadoras que aprovechen al máximo nuestra enorme riqueza que cruza la ciudad.

Jimmy Davis Castillo

Presidente

Agrupación de Turismo Fluvial

@ER
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