Diario Digital

Reconocimiento y recuerdos al Club Centenario

Señor Director

El Ranco.cl

PRESENTE.

De mi consideración:

Junto con saludar y felicitarle por vuestro medio de comunicación que expresa una iniciativa local llevada a buen puerto, quiero aprovechar el ciberespacio que ésta brinda, para hacer un reconocimiento a Centenario Fútbol Club, importante institución Unionína de fútbol que está de aniversario.

Sin duda que la permanencia y trascendencia en el tiempo de cualquier empresa, institución o proyecto depende fundamentalmente de sus dirigentes, por lo que quiero expresar un afectuoso saludo al señor Claudio Bontes y directiva.

Ruego me excuse evocar mi época de niño, adolescente y joven, como un hincha más del Centenario, cuando el fútbol era una entretención de fines de semana en los estadios Iansa y Lino y, posteriormente, Carlos Vogel. Eran tiempos en que a nivel local, Centenario Fútbol Club, construyó una imbatibilidad y adquirió su cartel de protagonista de los campeonatos regionales durante los años 80 y mediados de los años 90.

Imbatibilidad que se enmarca en la década de oro del fútbol Unioníno: subcampeón regional juvenil de 1980, campeón regional juvenil de 1982 y campeón nacional juvenil en 1983; subcampeón nacional juvenil en 1987, subcampeón regional adulto en 1987 y subcampeón nacional adulto en 1988.

Más allá del apasionamiento como un fanático de este club, Centenario fue una escuela del buen fútbol, tanto cuando se presentaba de local, como de visita, lo que lo llevó a ser finalista del Campeonato Regional de 1986 ante Everton de Purranque y permanente animador de esta competencia, en que muchas veces los arbitrajes perjudicaron un mejor resultado, como ocurrió con la eliminación ante Colo-Colo de Paillaco en 1987, en que el mejor Centenario que he visto jugar (con Isidoro Sáez, José Luis Hernández y Josep Kornich a la cabeza) vio truncado un seguro camino al título, gracias a un arbitraje localista.

Centenario fue un gran embajador tanto del fútbol, como en su conducta en todas las comunas en que le tocó jugar, tales como Futrono, Los Lagos, Paillaco, Valdivia, San Pablo, Río Bueno, Osorno, Rahue, Purranque, Entre Lagos y Puerto Montt.

Lamentablemente, y al igual que a Colo-Colo del 73 -que sólo pudo ser campeón de la Copa Libertadores en 1991- Centenario se coronó campeón regional el año 2003, consiguiendo para La Unión y Centenario, un título que por fútbol, mereció con justicia en los años 80.

Pero al rememorar el buen fútbol de Centenario, es obligación recordar a los grandes jugadores que vistieron la camiseta canaria. Sólo mencionaré a algunos de entre los muchos que jugaron por Centenario en atención al espacio que me brindan en su medio: el “cuervito” Oyarzún, Walter Quijada, Armín Guerra, Alonso Ríos, Sergio “Monito” Gallardo, Juan Carlos Aguilar, Miguel Sáez, Juan Sáez, Isidoro Sáez, Cesar “Monito” Furniel, José Luis Hernández, Francisco Segovia, “cachito” Faúndez, “viejo chico” Bahamondes, Baltazar Bahamondes, Leonardo Madrid, Andrés Gutiérrez, Danilo Barrientos.

Sólo quiero finalizar haciendo un reconocimiento particular a un gran arquero como el “cuervito” Oyarzún, cuya estatura no superaba los 170 centímetros, pero que suplía enormemente con una gran valentía y plasticidad. Aún tengo grabada en mi memoria una espectacular atajada de este arquero en el regional del año 1984, cuando Centenario empató a 3 goles con Esmeralda o Deportivo Calo (disculpen mi imprecisión) en el estadio municipal de Río Bueno: atajó un tiro de 30 metros, colgándose virtualmente de la peloto cuando ingresaba en el ángulo superior derecho del arco que defendía, cuando todos daban por hecho el gol. Recibiendo el aplauso de todos los presentes.

LARGA VIDA A CENTENARIO… Y AL BUEN FÚTBOL.

PATRICIO ULLOA HEINSOHN

@ER
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