Diario Digital

El gobierno chasquilla

Por: Dr. Marcos Saldías Yáñez

A casi tres meses del mayor cataclismo de los últimos cincuenta años, cataclismo que removió no sólo la tierra bajo nuestros pies, sino que también la estructura social chilena, podemos hacer una evaluación tanto de la actuación del pasado gobierno en las horas inmediatamente posteriores a la tragedia, como del proceder del nuevo gobierno aliancista.

Obra y gracia de la grabación del periodista de ONEMI pudimos ser “testigos directos” del caos nacional y del caos gubernamental imperante. Las solicitudes de una Presidenta Bachelet a unos alelados ministros y generales que sólo le atinaban a decir que no tenían información, pues todos los sistemas de comunicaciones, incluido el de Carabineros, se encontraban colapsados; una ex Directora de ONEMI cantinfleando en la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados, a ratos incoherente, a ratos sumida en tecnicismos ininteligibles para legos; la precariedad patética de los organismos encargados de dirigir y ejecutar las acciones de emergencia, nos llaman a concluir que por más que nos auto engañemos seguimos siendo un país subdesarrollado que es incapaz de solventar por si mismo las consecuencias de una tragedia como la vivida.

Y qué decir del gobierno Piñerista. Las descoordinaciones entre la ministra Von Baer y el subsecretario de Interior con razón de las cifras de víctimas han llenado la prensa; un ministro Hinzpeter que es capaz de filtrar a los medios que le ganó un gallito interno al Ministro de Hacienda con razón del proyecto de ley de reactivación post terremoto y que luego, cual novato, cae en jueguitos perversos en el hemiciclo de la Cámara. Qué decir de un proyecto que aumenta los impuestos a las grandes empresas, para que luego puedan descontar de impuestos lo donado en la Teletón o en otras beneficencias; las licitaciones a dedo con las grandes cadenas ferreteras, son el reflejo del interés empresarial entronizado en La Moneda.

Los severos recortes presupuestarios que han sufrido las regiones que no fueron mayormente afectadas con el terremoto es otro de los puntos delicados que el gobierno no ha sabido resolver ni explicar a la comunidad con suficiencia. A modo de ejemplo, la región de Los Ríos sufrió un recorte de más de 6.000 millones de pesos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional.

Pero nada sea dicho de los recortes en los presupuestos sectoriales. Más aun, ni siquiera los propios Consejeros Regionales saben la cuantía de tales recortes pues desde el Gobierno no existe una información centralizada de los montos de las disminuciones presupuestarias en la región, la cual podría multiplicar varias veces el monto conocido de seis mil millones.

Peor aun: Se ha producido una virtual privatización de la reconstrucción nacional, achacándosela a ONGs o a empresas, generándose una suerte de deshacimiento por parte del aparato público de obligaciones que le corresponden naturalmente. En razón de ello se ha procedido a ejecutar la instalación de miles de mediaguas de pésima calidad en cuanto a los materiales y peor construidas, tanto así que en la cumbre del sin sentido, se ha dispuesto de que estos barracones sean forrados con plástico y se disponga de un bono de cien mil pesos para la reparación de mediaguas. Se trata, sin lugar a dudas, de las mediaguas más caras de la historia nacional. Si cada una de las mediaguas de Un Techo para Chile tienen un costo de a lo menos trescientos mil pesos (sin considerar la instalación), más el recubrimiento de plástico, que se supone no es un plástico común y silvestre, sino un recubrimiento aislante, más el bono de reparación, podemos llegar a casi el doble del costo histórico de estas construcciones.

Nos encontramos ahora en un gobierno que es incapaz de construir correctamente una simple mediagua, en un gobierno que tiene viviendo en carpas a miles de chilenos a la entrada de un invierno frío, situación que servirá de caldo de cultivo, no sólo de epidemias de gripe en todas sus variedades, sino que de un descontento social que será difícil de aplacar por un gobierno como el actual.

Da la impresión de que Piñera sólo estaba mentalizado para lograr su victoria en las urnas, pero que no planificó con la debida seriedad su gobierno, improvisando en nombramientos, rogando porque los altos gerentes Concertacionistas se mantuvieran en sus puestos, haciendo de la solución parche su sello de marca y de la externalización de las responsabilidades su dogma de fe.

Dr. Marcos Saldías Yáñez

Presidente Regional de Los Ríos

Partido Radical Socialdemócrata

@ER
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