Diario Digital

Violencia Económica

Por Juan Silva Herrera, Director regional (s) de Sernam

No es extraño que cuando se realiza difusión para informar -y a la vez prevenir- hechos de violencia intrafamiliar (VIF) o contra las mujeres, nos encontremos con respuestas como “no gracias, a mí no me pegan”, o “yo no le pego a mi señora”, lo que grafica que como sociedad asociamos la violencia sólo a los golpes, a aquello que podemos demostrar visualmente.

Claramente éste es un desafío para las instituciones que trabajamos esta problemática.

Por esto también es necesario que como ciudadanos/as responsables nos informemos acerca de las diferentes formas de violencia que ejercemos y vivimos. Para fines prácticos Sernam trabaja con una tipología que establece varias formas de violencia, pero que no permite explicar el fenómeno en toda su complejidad. Por lo mismo se establece que los tipos de violencia van entrelazados y no necesariamente se dan en forma aislada, por ejemplo, la violencia física siempre involucra violencia psicológica o daño psicológico, así como la violencia sexual también puede considerarse dentro del ámbito de invasión física o psicológica.

Otra forma más desconocida de agresión es la que está asociada a la dependencia monetaria, que genera un círculo entre quien provee y quien recibe, esta es la violencia económica, que en términos simples consiste en negar o controlar el dinero, chantajear económicamente, privar de los elementos básicos de subsistencia; si la alguien no trabaja remuneradamente, no satisfacer sus necesidades mínimas o manipular la entrega de recursos a cambio de comportamientos solicitados por quien agrede. También corresponde a esta categoría negar un trabajo por edad o características físicas o étnicas.

La Ley N° 20.066, sobre Violencia Intrafamiliar, no define específicamente lo que es violencia económica, no obstante ello, señala que “será constitutivo de violencia intrafamiliar todo maltrato que afecte la vida o la integridad física o psíquica…”, por consiguiente, cualquier comportamiento, actitud o acciones que afecten la integridad física o sicológica de una persona, que se encuentra protegida por la ley de violencia intrafamiliar, será constitutiva de tales hechos y deberá probarse el daño que se ha ocasionado con ello.

Es importante que la comunidad sepa que la violencia intrafamiliar tiene sanción, que incluso puede llegar a presidio, dependiendo de la gravedad de la misma, lo que será determinado por los Tribunales de Justicia. Si usted necesita asesoría comuníquese al correo electrónico oirsvaldivia@sernam.cl.

@ER
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