Diario Digital

Lecciones del incendio Londres

Ricardo Fernandez-2

Por Ricardo Fernández Oyarzún, Gerente Técnico y Desarrollo Sostenible, Cia Industrial El Volcan SA.

24 agosto 2017.- Hace poco más de un mes, la torre Grenfell de Londres -construcción de 24 pisos en North Kensington, que había significado una inversión de US$ 12 millones en la renovación del edificio-, se vio afectada por un trágico incendio, que dejó al menos 80 personas muertas o desaparecidas.

La cifra final de fallecidos sólo se conocerá hacia fines de año y aún quedan otras incógnitas por resolver, pero ya hay algunas lecciones para las autoridades, inmobiliarias, arquitectos y constructores.

Los bomberos llegaron a los pocos minutos de recibida la alarma, pero el incendio se había expandido demasiado rápido, lo que lleva a cuestionar la calidad de los materiales de construcción, que se utilizaron para el mejoramiento térmico y la terminación de la fachada, que formaron parte del proceso de renovación.

De acuerdo a los análisis, el incendio comenzó en un refrigerador. Las llamas hicieron explotar los vidrios,  se propagó al exterior y al tomar el revestimiento externo (aluminio compuesto con fibras de polietileno), el efecto fue el de una chimenea gigante, potenciado por el material combustible utilizado en la fachada.

Pruebas preliminares han constatado que fallaron tanto el revestimiento como el aislamiento exterior. En ese sentido, una de las claves radicaría en el revestimiento de la edificación con características combustibles.

Es importante destacar que el problema no radica en la solución constructiva, sino que en las características de las materialidades utilizadas, en este caso un aluminio compuesto con fibras de polietileno, en vez del producto normalmente utilizado que cuenta con tratamiento para resistencia al fuego, que naturalmente tiene un mayor costo.

Pese a la distancia y a que las pruebas levantadas son solo preliminares, en Chile este incendio se mira con atención, buscando aprender las lecciones y analizar cómo se comportarían nuestras edificaciones ante un siniestro similar.

Es fundamental que las autoridades reglamenten el uso de materiales en función de su comportamiento al fuego. Creemos que ahora hay que tomar medidas y no esperar, como sucede habitualmente, a que ocurra un siniestro con resultado de muertes para hacer los grandes cambios normativos.

Asimismo, es clave trabajar con materiales no combustibles en la edificación. El peligro no está solo en la combustibilidad, sino que también en la cantidad y opacidad de humo que producen al contacto con el fuego y la velocidad de propagación de las llamas.  VOLCAN desde siempre ha privilegiado los productos no combustibles, que combinados pueden configurar soluciones constructivas innovadoras y con alta resistencia al fuego.

@ER