Diario Digital

Qué nos dejó las primarias

13631569_10155067143688696_6721606204785177352_n

Por Felipe Mansilla

05 julio 2017.- Este domingo se llevaron a cabo las primarias legales, instancia en la cual tanto el Frente Amplio como Chile Vamos sometieron a sus precandidatos presidenciales a este mecanismo para obtener un ganador y, en consecuencia, la persona que los representará el próximo 19 de noviembre, resultando Beatriz Sánchez y Sebastián Piñera triunfadores de cada conglomerado, respectivamente.

Antes de entrar al detalle de cada sector, es pertinente señalar algunos puntos generales respecto a las primarias. Por un lado, lejos de ser un rotundo fracaso en la concurrencia de los ciudadanos a sufragar como se vaticinaba, ya sea por este ambiente de rechazo a la política, desinformación de las personas del proceso, o la final que jugaba “La Roja” –que lamentablemente perdimos–, votaron 1.745.637 personas, una cifra aceptable, para no volverse loco, pero que sirve para legitimarla y que no haya sido un episodio negro en la historia electoral.

Por otro lado, debemos analizar la actuación del gobierno y del Servel, quienes a todas luces reprobaron este examen. El gobierno, demostrando una falta de interés total en informar a los ciudadanos, sólo recordar que para las primarias presidenciales anteriores existió un rol activo del Estado llamando a la participación, más allá de una u otra preferencia, donde inclusive los ministros y personas de renombre en la política llamaban públicamente a votar, situación muy lejana a lo que sucedió en esta oportunidad.

A su vez, el Servel deberá claramente mejorar su desempeño, considerando los impedimentos para emitir su sufragio de ciertas personas por aparecer militando en un sector político sin haber prestado su consentimiento ni firma para ello, una mejor coordinación de las personas encargadas del proceso, y analizar eventuales posibilidades a futuro en cuanto a la fusión de mesas, las cuales no resultaron de la mejor forma.

Ahora, analizando el resultado del Frente Amplio, donde participaron alrededor de 300 mil personas, cifra muy por debajo de lo que sus figuras esperaban. Esta es la primera vez que dicha coalición se mide a nivel nacional en una elección, y claramente no fue como esperaban. Beatriz Sánchez ganó, pero sus números están lejanos a poder pensar en una posibilidad real de poder competir voto a voto al candidato del oficialismo, y resulta más aterrizado suponer en una paulatina sumisión del Frente Amplio a las propuestas de la Nueva Mayoría, con un diálogo y negociación a futuro para unirse y competirle a Sebastián Piñera, como también para solicitar integrar el gobierno en el evento de ganar Guillier, lo que claramente será una contradicción enorme a lo que hoy han manifestado públicamente una y otra vez.

Por otro lado, Sebastián Piñera logró ganar la primaria de Chile Vamos con una amplia mayoría, con una altísima participación como sector, una primaria donde inclusive quien resultó tercero –Felipe Kast– estuvo a sólo 3.000 votos de Beatriz Sánchez. Si bien estos números son alentadores, no deben mal interpretarse y llevar a un triunfalismo anticipado. Sebastián Piñera superó los 827.000 sufragios, a los que deben sumarse los que parecen endosables de Felipe Kast, los que unidos llegan al millón de votos.

Respecto a los votos de Ossandón es más complejo el escenario, dadas las rencillas mostradas en la campaña, a que gran parte de los votos del actual senador son de la comuna de Puente Alto y que no son de derecha, sino que atienden a la gestión del ‘Cote’ como alcalde más que a ese sentido de pertenencia a una coalición política.

Tanto Sebastián Piñera como Michelle Bachelet alcanzaron el orden de 3.500.000 votos cuando fueron elegidos Presidentes, lo que indica que hoy todos los candidatos, inclusive el expresidente, tienen una gran tarea por delante y que los próximos cinco meses serán, sin duda, de arduo trabajo y con una incertidumbre insospechada de lo que acontecerá y cómo en definitiva resultará este proceso eleccionario.

@ER
Recent Comments