Diario Digital

¡Qué fracaso en la Ingeniería!

 

Víctor Cabrera UFTVíctor Cabrera

Académico de la Facultad de Ingeniería

Universidad Finis Terrae

Se suponía que esta obra -un puente levadizo sobre el río Cau Cau- sería el ícono del Proyecto Bicentenario de 2010, con una inversión que superaba los $15.000 millones. A la fecha, y pasados varios años, el país se encuentra con la noticia que debe ser demolido debido a fallas y errores de cálculo, hecho vergonzoso, por decir lo menos.

Resulta increíble que al llamar a una propuesta pública no se investiguen a fondo los licitantes, para cerciorarse que las empresas son aptas para la ejecución de obras de ingeniería de tales envergaduras. Los expertos del MOP no averiguaron sobre esta empresa, que no ha sido la única empresa española que ha tenido problemas en la ejecución de sus obras por el mundo, como las adjudicatarias de la ampliación de las esclusas en el Canal de Panamá o de la vía La Meca-Medina en Arabia Saudita. Con estos antecedentes de impacto mundial, se debió prever la falta de experiencia de AZVI, la compañía que se adjudicó el contrato de este puente basculante.

Es impresentable que una compañía contrate profesionales no acreditados, como ocurrió al inicio de las obras, cuando se instalaron los brazos al revés, y posteriormente, la falla en la rótula que significó asignar nuevos dineros al presupuesto inicial. Curiosamente, una de las empresas involucradas se declaró en quiebra, y aún más insólito, se terminó el contrato con AZVI sin hacer efectivas las boletas de garantía. Tras esto, una nueva empresa llegó al escenario (VMB) y el presupuesto aumentó alrededor de 7,5%.

Llama la atención que el accionar de las ITO, tanto gubernamentales como de empresas asesoras, no haya sido informado. A este respecto, el asesoramiento que realizó Zañartu Ingenieros Consultores ahora indica que sus atribuciones no consideraban el diseño del puente. Entonces, ¿en qué consistía dicho asesoramiento, si se desconocía o se hacía caso omiso de los cálculos de ingeniería basados en el diseño?

Antiguamente, todos los cálculos de ingeniería se hacían a mano con gran precisión, y las obras aún perduran en todo el país. Actualmente, con toda la tecnología presente y toda la información, resulta increíble que se produzcan estas fallas tan monstruosas y vergonzosas que nos han puesto en el tapete mundial. Ahora, resulta fácil desligarse de las culpas, tanto el gobierno como las empresas, y culparse unos a otros. Este fracaso es culpa de ambos lados, y es necesario que cada uno asuma sus responsabilidades, fijándose bien a futuro a quién se entregan las obras para su ejecución, y teniendo en consideración la advertencia hecha por expertos externos, que afirman que la falla no solamente se debió al diseño, sino también al uso de materiales no adecuados.

 

@ER
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