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Una nueva ciudadania: El Consumidor

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Por David Martínez Vergara. Profesor de Historia,Geografía y Ed. Cívica

Actualmente y producto de la erosión que se ha producido en las instituciones de protección social , que ven como nuestra sociedad se centra cada vez más en el individuo y en su autonomía ,resquebrajando el concepto de comunidad ,vemos aparecer una nueva dimensión de la ciudadanía : El consumidor.

En este sistema actual, el ciudadano se ha transformado en un consumidor económicamente activo, rol a partir del cual participa en el sistema y toma decisiones que impactan directamente en su calidad de vida.

Lo público y lo privado ha sido coaptado por la lógica económica. Estamos evidentemente y hace bastante tiempo, bajo la lógica de una verdadera mercantilización de todos los aspectos de la vida cotidiana, en la cual , cada cosa y por supuesto cada persona ,asumen como medida y única razón de sí su valor de cambio en el mercado.

Nace , con lo anterior, un nuevo tipo de sujeto el cual actúa exclusivamente a partir de sus necesidades de consumo. Al mismo tiempo que constatamos esta realidad , también observamos como la mercantilización de la sociedad ha creado un nuevo concepto de democracia y de ciudadanía. La democracia es ahora una democracia de baja intensidad ya que no solo limita la participación ciudadana a la representación, sino que además la relación del ciudadano con el Estado se homogeniza a las relaciones con el Mercado. El Estado se ve reducido en sus funciones, limitándose a generar las condiciones adecuadas para que el sistema económico funcione, a establecer un orden social acorde a la mercantilización, lo que implica limitar la participación ciudadana a la capacidad de consumir. Por ello todas las políticas públicas, especialmente las educativas, son puestas al servicio de la lógica de mercado, para formar la subjetividad ciudadana que el modelo económico necesita: el consumidor competente, productivo, individualizado y apolítico.

La lógica anterior ,da pié para encontrarnos con una sociedad dividida claramente en dos grupos: Aquellos que puede participar de la lógica de mercado y aquellos que están marginados porque no pueden consumir; entre aquellos que participan de la toma de decisiones políticas y los que se encuentran marginados de ella, los que tradicionalmente tienden a coincidir. De hecho, en Chile, los sectores más desposeídos son precisamente los que cuentan con menos espacios de participación y se manifiestan más apolíticos.

Mientras más individualistas se vuelven los individuos, más se erosiona la acción colectiva y la conciencia de un “nosotros”, que es básica para dar coherencia al sistema democrático y crear una cohesión social en torno a él. En consecuencia, el sistema capitalista da origen ya no al sujeto social, sino al individuo individualizado y personalizado.

 

 

@ER
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