Diario Digital

El Subsecretario de pesca y las hamburguesas de anchoas

16 Abril 2014.

Por Pablo Fernando González, Pyme Innovación en Anchoas

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En el Congreso, el pasado 19 de marzo del 2014 bajo el título “Hacia una política de sustentabilidad y desarrollo pesquero-acuícola”, el subsecretario de Pesca, Raúl Súnico, explicitaba uno de sus objetivos como autoridad de pesca y del conglomerado de gobierno, Nueva Mayoría: “Queremos que en todos los establecimientos públicos educacionales nuestros niños puedan comer hamburguesas de anchoa o vienesas de sardina por solo dar dos ejemplos, pero para eso nuestra institucionalidad se tiene que acomodar y nuestro compromiso es a iniciar ese camino “.

Al parecer, el nuevo Subsecretario ignoraba que los expertos en nutrición han establecido que la alimentación infantil debe incluir entre 125 y 250 grs. de pescado, a lo menos tres veces por semana. Es decir, 1,8 kg. al mes, medida clave para su desarrollo.

El Sr. Súnico también parece desconocer que la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB), entidad que proporciona la alimentación a los niños de los establecimientos escolares públicos, entrega 2,3 millones de raciones diarias. Al realizar un simple cálculo matemático, multiplicando este dato por los 1,8 kg. al mes de pescado por alumno, se obtiene que –para lograr su objetivo-, es necesario contar con 4.140 ton./mes; y si pensamos en un año escolar de 10 meses, se requerirán 82.800 ton. de anchoas enteras o 41.400 ton. de la misma especie, pero sin cabeza ni vísceras (calculado a un rendimiento del 50%).

Esto tiene un problema de fondo, ¿de dónde sacará el Subsecretario el pescado necesario para cumplir su objetivo?

Como es sabido por todos, la ley Longueira asignó hasta un máximo del 1% de la riqueza pesquera de pequeños pelágicos para el consumo humano; política de privilegios de autoría de la Concertación y la Alianza por Chile por la que las grandes fortunas de nuestro país consiguieron apropiarse del 99% de los recursos pesqueros que pertenecen a todos los chilenos, para alimentación animal y grandes exportaciones.

La Subsecretaría de Pesca (Subpesca), informó a las Pymes que para el año 2014 la zona centro sur y austral dispondrá solo de un total de 422 ton. de anchoas. Esta cifra representa apenas el 0,5% de las anchoas que se necesitarían para cumplir con el mandato de agregar el consumo de esta especie a la dieta de los niños de JUNAEB, porcentaje que obviamente no incluye el consumo de las familias chilenas.

Más allá de la demagogia, el Subsecretario y el Gobierno deberán explicar a los movimiento estudiantiles, cómo lograrán entregar “hamburguesas de anchoas” a los 2,3 millones de niños y jóvenes universitarios que utilizan el sistema de beca alimenticia del Estado.

Las 422 ton. de anchoas fueron licitadas el pasado 11 de abril, bajo un sistema engorroso y desprolijo. En definitiva, un procedimiento improvisado por “expertos” de la Subsecretaría de Pesca, el que desde todo punto de vista fue discriminatorio e insensato; que consideró apenas 15 días desde la publicación del aviso para participar del proceso, con una serie de condiciones que fueron imposibles de cumplir para la mayoría de las Pymes pesqueras en tan poco tiempo y donde, finalmente, solo ocho lograron su objetivo. Pareciera que Subpesca estuvo interesada en hacer fracasar esta licitación para consumo humano, arrastrando el desprestigio del sistema para licitaciones futuras.

Entonces, las “hamburguesas de anchoas” para los niños y jóvenes del país, que propone el Sr. Raúl Súnico deberá solicitarlas a una de las 7 familias (por ejemplo al grupo Corpesca), que concentra el 99% de los desembarques de dicho recurso, según lo estipula la ley Longueira. Eso sí, deberá aceptar que sean preparadas con harina de pescado destinada al consumo animal, ya que ese es el principal objetivo de procesamiento de ese grupo económico.

 

@ER
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