Diario Digital

¿Un siete para Chile o Chile para siete familias?

07 octubre 2013.  Por Nelson Estrada, vice presidente Condepp

Nací en una familia de pescadores artesanales. Mis abuelos pescaban, vivían de lo que sacaban del mar y así pudieron educar a mis padres y ellos a mí. Hasta ahí la historia caminaba bien, pero las ambiciones de unos señores industriales se habían despertado y la situación ha cambiado radicalmente, trágicamente, es más correcto señalarlo.

¿Por qué los peces que siempre creí eran de todos los chilenos, se han transformado en propiedad de solo siete familias? Eso es muy grave, porque no solo son propiedad exclusiva, sino también generan utilidades cuantiosas y sin pagar un precio justo por su captura y comercialización.

Durante la tramitación de la Ley Longueira, que es como se le conoce a la fatídica ley de pesca, me di cuenta junto a todos mis compañeros, que había un grupo de parlamentarios (senadores y diputados) que estaban más al lado de los poderosos capitalistas que de todo un pueblo. Esto es muy delicado, ya que se está dilapidando el tesoro alimenticio que nos regala el mar pacífico. Pero esto tiene aristas mucho más delicadas, porque se está depredando el patrimonio de toda una generación de compatriotas.

Aquí vuelvo a tomar las dos primeras líneas de mi escritura para intentar explicarles a mis hijos y nietos el motivo que hace que ahora su padre y/o abuelo no pueda vivir de la pesca artesanal. Con qué palabras les digo que ese tesoro que es también de ellos, no les pertenece. Aquí me parece que está la contradicción mas grave, ya que por un lado se habla de sustentabilidad y por el otro se permite la captura indiscriminada de los grandes barcos.

¿Cómo evaluamos esta ley los pescadores artesanales?, simplemente como una mala ley. Se debe cambiar y hacer una nueva ley de pesca, pero en beneficio de los pescadores y de todo un país. Es urgente derogarla porque es mala y profundiza la concentración del sector pesquero y no resguarda la sustentabilidad de los recursos.

La candidata y sus conflictos de interés.

La señora Evelyn Mathei es el ejemplo mas claro de lo que escribo. Con su eslogan un “7 para Chile”, intenta enmascarar su realidad, porque más bien su frase debiera decir un “Chile para las 7 familias”.

Cuando se tramitó la ley de pesca jamás hizo un gesto con los trabajadores pesqueros, a pesar de ser la Ministra del Trabajo y ahora que es candidata el tema pesquero está en el olvido… ¿por qué? Su esposo es don Jorge Desormeaux. Eso no tendría nada malo, lo incorrecto es que es director del holding Antares y Antares es nada menos que un grupo de empresas que controlan el 56% de la pesca en Chile. Pertenece a la familia Angelini, la de los grandes barcos factoría del norte, que no se detienen ante nada con la pesca Demersal y Pelágica (aguas profundas y medias).

Si esto no es conflicto de interés, no sé qué nombre darle. En su programa no se habla de la pesca artesanal y si así ocurriera, ya sabemos quienes estarían soplando el discurso.

Por esta razón y muchas otras, es que invocamos a que la representante de la derecha económica se pronuncie para saber su posición frente al despojo del patrimonio soberano de Chile. No nos parece pertinente que en cuanto a la asignación económica de los recursos, la ley resuelva el tema a través de privilegios odiosos y entregue en forma gratuita las licencias de pesca por 20 años renovables a perpetuidad. Lo que es por nuestra parte, los pescadores artesanales no vamos a votar por candidaturas que tengan conflictos de interés.

En la ley no hay regulación para la pesca artesanal, solo palabras de buena crianza que suenan bonitas. Pero voy a poner las cifras en la realidad que vivimos. La nueva ley de pesca contempló la reserva de la primera milla para embarcaciones iguales o menores a los 12 metros de eslora. Bien sabemos que las diferentes pesquerías (demersales o pelágicas) no se dan por igual en estas aguas, para ellos tenemos que salir mucho mas afuera, con el riesgo y costo que tiene una lancha de 12 metros.

Ahora bien, aquí doy las cifras de la vergüenza. Estas cifras son el resultado del acuerdo del ex ministro Longueira y los industriales donde quedó escrito que se entrega el 90% del jurel a las empresas pesqueras. Mas grave, entre Arica y Antofagasta (zona de la familia Angelini) se destina el 95% del jurel para los industriales. En esa misma área se entrega a la industria el 87,5% de la sardina.

Podría seguir dando cifras región por región (las que son atroces), pero no quiero llenarles de números, solo apelar al clamor de las conciencias de nuestros legisladores. Es por esto que los pescadores artesanales de todo el país exigimos la derogación de la ley de Pesca y la formulación de una nueva legislación ajena a la corrupción, conflictos de interés y elaborada por expertos en la materia. Solo así recuperaremos la posibilidad de una mejor alimentación de nuestros hijos, y las generaciones venideras. El mar de Chile nos pertenece por derecho inalienable, eso debe quedar establecido en una nueva constitución que proteja el interés soberano de la nación.

 

 

@ER
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