Diario Digital

La casa propia: ¿sueño o pesadilla?

-Diversos problemas estructurales en sus viviendas denuncian pobladores de Villa La Unión. Preparan demanda contra constructora.

12 julio 2020.-Problemas de terminaciones en la construcción, filtraciones de agua y humedad son algunos de los graves problemas que afectan a alrededor de 44 familias que viven en “Villa La Unión”, ubicada en el acceso norte de la capital del Ranco. A pesar de que la empresa se ha hecho cargo de algunas reparaciones, las casas siguen sufriendo estos problemas.

Villa La Unión

Son viviendas de dos pisos de unos 64 metros cuadrados , que han sido entregadas a sus propietarios desde el 2017 a la fecha. Los inmuebles tienen un valor que va desde los 30 a 36 millones de pesos y en su mayoría fueron adquiridas a través de crédito hipotecario más subsidio DS1 por 20 y hasta 30 años.

La empresa constructora es representada por Osvaldo Arriagada Opitz, ingeniero civil egresado de la USACH, propietario de las empresas “Inmobiliaria Franco” y “Constructora y arriendo de maquinaria KAPP”, ambas con domicilio en La Unión. Luego de diversos intentos fallidos, finalmente Osvaldo Arriagada accedió a conversar telefónicamente con nuestro diario.

El representante de la empresa señaló con respecto a los hechos denunciados que “se han ido dando soluciones a las familias. Reconoció un mal diseño (mediterráneo), sobre todo en el techo donde, con las intensas lluvias, los ductos de evacuación de agua se saturan. Agregó que la responsabilidad la tienen los dueños, que en algunos casos han intervenido los techos, especialmente para instalar estufas de combustión lenta. Además, indicó, en muchos casos no se hace limpieza ni mantención de los techos ni de las canaletas. Finalmente, manifestó que se ha ido dando solución a los problemas de algunas viviendas: “en algunos casos hemos arreglado los techos e hicimos un revestimiento externo completo a varias casas. Arreglándose el tiempo enviaré a dos personas a seguir con los arreglos”.

Vecinos afectados

Diario El Ranco fue invitado por vecinos y vecinas de esta Villa para conocer los graves problemas que están viviendo. Conversamos con propietarios de estas viviendas, además de hacer un recorrido por sus casas para ver en terreno la situación.

Su desesperación y angustia se refleja en sus miradas. Señalan que han hecho todo lo posible para que el dueño de la constructora se haga cargo. Le han hecho innumerables llamadas telefónicas, que muchas veces no son contestadas, y otros vecinos han tenido que desembolsar dinero de sus bolsillos para mejorar sus viviendas y poder vivir en forma digna.

“Cuando han venido arreglar algo lo hacen “por encima”, son solo soluciones de parche: aquí se debe arreglar y dar soluciones más concretas que nos dejen conformes a cada uno de los vecinos. Las casas son nuevas pero en su mayoría presentan graves problemas de filtración de aguas lluvia y en algunos casos hay hasta vigas quebradas, escaleras en mal estado, etc.”, señala el vecino Luis Alvarado.

La esposa de Alvarado, Soledad Perales, agrega: “Aquí vivimos cuatro personas desde abril de 2017 y nuestros mayores problemas son filtraciones más que nada, sobre todo en los techos durante las lluvias, en el segundo piso donde están los dormitorios y un baño. Creemos que es un tema de diseño del techo. No tiene desnivel suficiente para que el agua baje. Aquí hay mala construcción, cae agua por una viga central que baja desde el segundo piso y que llega al comedor. Muchas casas tienen este mismo problema. Ya en las primeras semanas comenzamos a tener problemas. Llamamos varias veces al dueño de esta constructora, quien mandó a arreglar con silicona, pero los problemas seguían igual. Nunca este señor ha buscado una solución real. Nosotros llevamos viviendo 3 años y los problemas siguen. Las soluciones también para los vecinos han sido de parche:  pura silicona, y creemos que esto no se soluciona de esta forma. Aquí hay un problema estructural: los techos de este modelo Mediterráneo no sirven para esta zona, para nosotros ahí radica el problema de fondo”.

Otra pobladora, Carla Flores, se expresa en términos similares: “Nosotros somos cuatro personas: mi pareja y mis dos hijos pequeños.  Llegamos el verano del 2018. Como era verano, no vimos los problemas inicialmente. Pero en esos días mi pareja comenzó a limpiar las ventanas tirando agua con manguera y me di cuenta que el agua se filtraba entre medio de la ventana. Llamamos a Arriagada y enviaron a una persona a arreglar el problema colocando silicona, solo fue una solución de parche. Finalmente, el problema siguió. Llamamos muchas veces, pero al fin fuimos nosotros los que arreglamos la ventana. Después fue la cocina: a un costado del calefón se filtraba agua. Los inviernos para nosotros son complicados. Con las lluvias, el segundo piso se nos pasa por completo. Vinieron a arreglar, supuestamente, pero quedó igual y mi pareja ha ido arreglando y dejándola mejor.  Todos los arreglos han corrido por nuestra cuenta. Dineros de nuestro bolsillo, lo que no corresponde, pero al final lo hacemos porque tenemos niños chicos y queremos estar en una casa acogedora. Estas casas las compramos nuevas, por ende, no deberían tener estos problemas. Pagamos dividendo y nos encalillamos por muchos años, y aparte, tenemos nosotros que ir pagando los arreglos. Compramos esta casa para vivir tranquilos con nuestros hijos y no que cada vez que se llueve se filtre el agua dentro de la casa. ¡Esto no es justo!”.

El testimonio de Daniela Martínez confirma lo dicho por sus vecinos: “Llegamos a vivir en octubre del 2018, vivimos dos adultos y dos niños. Nosotros tenemos los mismos problemas de muchos de los vecinos que vivimos aquí. Por ejemplo, el baño del segundo piso es un chorro de agua que viene del techo y que pasa por las dos piezas que hay arriba y después se filtra por las paredes para llegar al primer piso. Han venido a arreglar dos veces; la última vez supuestamente arreglaron por fuera, ya no por dentro. Resulta que hasta el día de hoy se sigue pasando y me dejaron la pared con un arreglo que ni siquiera me han ido a pintar. Y ahora, la pieza del primer piso tiene todo el piso mojado, no sé si es humedad o se está filtrando agua. Mi casa está llena de hongos, tengo que estar limpiando todas las semanas”.

Por último, Rudy Limarí señala que el año 2018 gastó alrededor de 2 millones de pesos entre materiales y mano de obra con el fin de arreglar el techo de su casa. Solicitó luego a Arriagada la devolución al menos del valor de los materiales, pero nunca ha recibido respuesta del propietario de la constructora.

Demanda

Hace unos días atrás, los vecinos -cansados de la situación- tuvieron una reunión con el director del Serviu de La Unión, Eduardo Quijón, para analizar soluciones y comenzar los trámites para una demanda colectiva contra la constructora de Arriagada Opitz.

No obstante, Soledad Perales, quien participó de esa instancia, señaló: “La reunión con el director del SERVIU nos dejó una pena, ya que no nos dio mayor solución al problema que tenemos los vecinos. El SERVIU nos dijo que ellos no son la entidad para presionar a Arriagada para que arregle las casas, ya que es una constructora particular”.

Finalmente, la vecina manifestó que “con los vecinos hemos comenzado con los trámites para presentar acciones legales a través de una demanda civil directamente a Osvaldo Arriagada para que se haga efectiva la garantía de compra, ya que ha pasado mucho tiempo. A pesar de que él no se quiere hacer cargo de esa garantía. Ese es el problema. Lo hemos llamados muchas veces todos los vecinos y nos da promesas que nunca cumple”.

SERVIU de La Unión

Un hecho que es considerado grave por la familia Perales Alvarado es lo que les sucedió en el Servicio de Vivienda y Urbanismo de La Unión, el que denuncian con documentos en mano:

“Nosotros elaboramos una carta con mi esposo para que fuera enviada al SERVIU de Valdivia. Yo fui hasta las oficinas de La Unión e ingresaron la carta con fecha 01 abril 2019. Esperamos mucho tiempo para ver si había una respuesta del SERVIU de Valdivia, y cuando fui, el 05 de  agosto 2019,  me encuentro con que la carta no había sido enviada desde La Unión a Valdivia. Hasta el día de hoy,  aún no recibo una respuesta del SERVIU de Valdivia. ¿Qué pasa? ¿Algo está pasando o hay algún compadrazgo entre el director del SERVIU de La Unión, Eduardo Quijón, y el dueño de la constructora?”.

Soledad Perales termina resumiendo lo que sienten ella y sus vecinos: “Uno se esfuerza año tras año, peso a peso, para ir cumpliendo uno de los sueños mas anhelados por la familia: su casa propia, y una vez que estás cumpliendo ese sueño, tu casa comienza a presentar problemas como los que he relatado. Nos endeudamos por 20 años y pagamos un dividendo, que no hemos dejado de pagar a pesar de todo lo que estamos viviendo. ¡¡Nos sentimos estafados!! Creo que esas son las palabras correctas que utilizaría en estos momentos. Juegan con nuestros sueños y eso nos da pena, rabia e impotencia. Yo estoy segura que Arriagada sabía que estas casas se pasaban y no hizo nada. Lo único que le interesaba era venderlas y encontraron a unos tontos que las compramos, lamentablemente”.

 

 

 

 

@ER

Comments are closed.

Recent Comments