Diario Digital

Nos estamos asfixiando  por falta de paz

Por Carlos Jarquín,  Escritor y poeta. 

30 agosto 2019.- Desde el inicio hasta el final del siglo pasado, murieron millones y millones de personas de todo el mundo de diferentes edades; por causa de la violencia familiar, racismo, política  y social, atraída por la ambición del poder, dinero y bienes materiales. En la primera guerra mundial  (julio 1914- noviembre 1918) y segunda guerra mundial (setiembre 1939- setiembre 1945). En esas dos guerrillas mundiales fueron los periodos de extrema turbación que vivieron los habitantes, de los países donde afectó desmedidamente  la crisis económica y pérdida humana.

 Y en los primeros años de este nuevo siglo, también han habido llantos acentuados internacionalmente el más  trascendental ocurrió el 11 de setiembre del 2001 en los atentados de las (Torres Gemelas del World Trade  Center), donde murieron más de 3000 personas, incluidos 19 terroristas y varios desaparecidos lo cual  dejó  a miles de heridos del alma y físicamente…

 Todos debemos comprometernos en trabajar enteramente para que respiremos verdadera paz y  conocer el sabor  ilimitado de vivir libres, quienes tienen que iniciar ésta afable marcha del bienestar planetario, son nuestros líderes: padres de familias, gobiernos, religiosos, maestros, artistas y empresarios. Los líderes tienen que dar ejemplo de honestidad y responsabilidad tenazmente, si continuamos creyendo que la injusticia es una delicia  nunca miraremos con exactitud el esplendor brillo  de las estrellas.

 Pueblo en general: necesitamos unirnos y colaborar fielmente con un cambio que sea fabuloso para todos, donde nuestros derechos no sean atropellados e ignorados, tenemos que fomentar cordialmente la integridad con celebridad, el respeto debemos aplicarlo cotidianamente y bilateralmente, sin importar: raza, idioma, nacionalidad, edad, sexualidad, política, religión, clase social, clase económica y académica.

 La mayoría de nuestras autoridades superiores  nos están transportando por lo más penoso del universo, no, nos obsesionemos por la exageración de acumular riqueza económica y material, empeñémonos persistentemente por compartir lo que tenemos o sabemos con quienes  realmente necesitan de nosotros, no te dejes seducir por la afluencia  del poder, mejor entrégate a perderte en plena fragancia del radiante vivir.

 Todos esos logros dinero y potestad  que logres sean  mucho o pocos no te acompañarán en el viaje de tu partida, es un gozo que únicamente y exclusivamente se disfruta mientras se respira, pero tu legado sí, acompañará a incontables  generaciones,  esfuérzate por dejar bien diseñado tu legado, si quieres obtener éxitos hazlo trabajando constantemente y lealmente. Nunca obtengas tus metas quitándole el derecho de vivir a  otros. “Grande es aquél que para brillar no necesita apagar la luz de los demás”.

 Admirablemente gánate a tus amigos por tus buenas acciones no, por tus pervertidas decisiones, hay muchos presidentes que son destacados a cohibir a sus paisanos, logran llegar al poder a todo precio el peor de los precios; es asesinando al pueblo, robando propiedades privadas, violando leyes, irrespetando  a los niños, madres, estudiantes, maestros, doctores, obreros, empresarios y artistas. Creen que nunca  irán a morir, no se conforman con estar gobernando únicamente un periodo, quieren reelegirse ilimitadamente y si hay personas que no están en sus mismas líneas de practicar las tinieblas de barbarie, procuran de eliminarlos a como de lugar y en cualquier lugar. Los opresores son diseñadores y pintores de la añoranza gigantesca que puede vivir cualquier país. Hoy, estamos bien abrigados con la adversidad, muchos Jefes de Estados de incontables naciones, han olvidado el verdadero concepto de Paz y Libertad.

Nos hemos alejados del maravilloso contenido de los magníficos  principios, nos estamos asfixiando por falta de paz. Hemos adoptado finamente diversos conceptos que levemente están destruyendo nuestro universo, los niños y adolescentes están creciendo en un mundo sumamente contaminado; de hipocresía, avaricia, odio y mentira, hemos y estamos  cultivando un mundo de pintoresca simulación en abundancia. La disciplina se ha marchitado  en su totalidad, la ética se va ocultando lentamente así como se oculta el sol de verano, en un bello atardecer en el grandioso mar y los  valores se han modernizado, en usufructo para los máximos representativos de pocos gremios de la sociedad.

 

@ER
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