Diario Digital

A punta de arado rompimos la hermosa relación que teníamos con la Ñuke tue

Por Hardy Cárdenas Quichillao, Co fundador ONG-Suelos Vivos. 

11 marzo 2019.- Desde la invasión producida por el imperio Español a las tierras Mapunche, se comenzó a utilizar métodos de extracción y destrucción para hacerse de las riquezas existentes en los suelos, bosques, ríos y lagos que, antes de aquel fatídico episodio, era muy bien administrado por nuestra organización territorial.

Miles de años, los mapunche administraron las riquezas naturales para mantener siempre la abundancia como principio, todo muy bien logrado por métodos educativos basados en el traspaso de conocimientos y conservación de saberes de acuerdo a métodos matemáticos, físicos y astronómicos aplicado en aspectos políticos y lo espiritual; ésta situación cambia drásticamente con el Estado Chileno administrando el territorio, su sistema educativo expresa un sentido de aprovechamiento sin el consentimientos de los procesos naturales, al final es incapaz de sostener un modelo respetuoso, duradero y que trascienda; tampoco de crear voluntad para impartir una educación como la de los antiguos que revierta los múltiples flagelos que ha producido pues, sus dinámicas de producción forestal, agrícola y ganadera han llevado la degradación  de nuestros suelos.

Desertificación y erosión

La desertificación corresponde a la degradación de tierras que ocurre en la zonas áridas, semiáridas, subhúmedas, siendo este proceso el resultado de la interacción de diferentes y complejos factores derivados de las actividades humanas y las variaciones climáticas (Morales y Parada 2005). En zonas arias y semiáridas, desertificación y erosión antrópica son fenómenos ligados a las condiciones climáticas específicas secas, generados por actividades humanas inadecuadas en los geoecosistemas. Ambos procesos se manifiestan por una degradación del suelo, vegetación y agua. Además, comprometen el potencial biológico y el desarrollo sostenible (López-Bermúdez 1998).

Las principales causas de desertificación en Chile corresponden a la deforestación para el uso agropecuario, los incendios forestales, el sobrepastoreo, el arado, el uso agrícola de suelos forestales (monocultivos) y entre otros al uso inapropiado del riego. Los suelos afectados por la desertificación en Chile son 47,3 millones de hectáreas lo que representa un 62% del territorio nacional y alrededor de un 75% de los suelos productivos del país, según el Programa de Acción Contra la Desertificación (Soto 1997)

Volverse independiente

El Arado entró y hasta hoy es el principal elemento trasformador de nuestra independencia en personas que aplican un sistema perverso y destructor, y que nos sigue dividiendo como pueblo mapunche.

La reivindicación de tierras es una lucha justa, pero además se debe volver a construir un ser independiente que camine por un sistema productivo armonioso y responsable.

En nuestras venas no está el romper algo que es sagrado como “El Suelo”, pero lo hemos hechos desde la llegada de los españoles y así hemos culturizado algo que no era nuestro: El Arado.

Crecíamos con la naturaleza y sus leyes, pero lo despreciamos y con ellos a nosotros mismos y nos fuimos debilitando, prueba de ello es que nuestro pueblo vive en los suelos más degradados del territorio que administra Chile, donde tienen un nivel de producción bajo, no alcanza para alimentar a las familias y menos tienen excedentes para comercializar, se recurre a la alimentación de la ciudad y de otras regiones que llegan hasta nuestros hogares, creando una dependencia alimentaria basados en alimentos de baja calidad e intervenidos afectando nuestras vidas.

Sin arado hay libertad

El arado llego para romper esa hermosa relación que teníamos con nuestra madre tierra, dejamos de ser independientes para pasar a ser dependiente, nos empobrecemos cada día en nuestra tierra y nuestras familias que hoy viven en el sector rural.

Trabajar con los principios naturales, nos devolverá nuestra libertad y construirá nuestra independencia…te imaginas si cada familia mapuche se dedicara a trabajar sistemas de producción de alimentos acorde a los principios naturales, mejoras el suelo, volviendo a su origen, así como eran antes, donde todo crecía, para ello tenemos que volver a comenzar, respetando a la sagrada naturaleza y restaurar nuestra independencia alimentaria, social y económica.

No olvidemos: la naturaleza no olvida su origen…

@ER
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