Diario Digital

Critica desorganización y falta de respeto con asistentes en cierre de «Chile+Cultura»

tita-0281Sr. Director

El fin de semana recién pasado tuve oportunidad de presenciar algunas actividades de la Fiesta Chile Más Cultura, especialmente las correspondientes al día domingo hasta su cierre.

Con bastantes expectativas viajamos desde La Unión con un grupo de amigos, a vivir la experiencia que implicaba dicha actividad. Lamentablemente el resultado de dicha experiencia no fue para nada grato, ya que al visitar los escenarios de actividades se podía apreciar sin mayor esfuerzo el alto nivel de desorganización, preparación y baja idoneidad de quienes estaban a la cabeza.

Para no alargarme en detalles, sólo me referiré a la fiesta de cierre, el famoso recital que se realizaría en el Helipuerto el domingo a partir de las 7 de la tarde. El sábado, más de 24 horas antes, se anunció que por la tradicional lluvia valdiviana el escenario sería trasladado al Gimnasio de Las Ánimas; o sea, se cambió un espacio abierto, destinado quizás a miles de personas, por uno cerrado, con escasa locomoción y ni siquiera un baño habilitado. Pero eso no es todo: aún sabiendo que se cambiaría de escenario, la producción comenzó a afinar detalles, como la prueba de sonido de los músicos, a las 7 de la tarde del mismo día domingo, hora en que debía partir el evento. Por esto, finalmente el espectáculo partió a las 11 de la noche, con ¡4 horas de atraso!», y con alrededor de un par de centenar de personas haciendo filas en las afueras, en su mayoría jóvenes, aburridos y al borde de la hipotermia.

Lo ocurrido fue una falta de respeto tanto para el público en general, como para los artistas participantes, ya que fue evidente que la única banda que pudo realizar prueba de sonido fue Joe Vasconcellos, y los demás debieron soportar la inexperiencia y nerviosismo de un sonidista cuyo staff desapareció en medio de la presentación de La Rata Bluesera y Don Villanova, motivo por el que quienes esperamos por esta presentación debimos conformarnos con 5 canciones, ya que de las alrededor de 50 personas que se paseaban orgullosos con sus logos y uniformes gubernamentales, NINGUNO fue capaz de cambiar el micrófono que hacía corte desagradable e insistentemente. De La Desoorden no supe qué ocurrió, ya que a las 2:40 A.M, hora en que ya no soporté el agotamiento, desagrado, el hambre y el frío de la Fiesta, me retiré. Pero averiguando supe que no eran más de 20 personas los espectadores de la presentación, una lástima por los músicos quienes de verdad se merecen un trato como el que el Gobierno y los Directores de turno aseguran brindar a los artistas chilenos.

Luego que tanto nos alegramos con la creación de los Consejos Regionales de Cultura, nos queda preguntarnos, ¿será esta la forma correcta de utilizar la enorme cantidad de recursos manejados por estos consejos? ¿O caeremos en el mismo partidismo sectorial, en el acomodo apitutado de quienes por no hacer nada trabajan para el Gobierno?

Quizás la última postura sea extrema, tal vez, pero lo seguro es que no hubo cabezas visibles, dirigiendo y respondiendo a la enorme cantidad de contingencias que una actividad de esta envergadura genera, sólo había mucha gente contratada para hacer «alguna pega» que al parecer ya estaba hecha, motivo por el cual pululaban las poleras y ternos gubernamentales, cada uno de brazos cruzados mientras el barco de Chile más Cultura se hundía.

Curiosamente, en la edición del lunes, el Diario Austral de Los Ríos titulaba como exitoso el cierre de dicha actividad, con cuñas y fotografías tomadas el domingo en la tarde, mucho antes del cierre.

Seguiremos esperando el día en que una actividad cultural gratuita sea realmente de la calidad artística que el público y los artistas se merecen, y no la típica chabacanería mediática de las corporaciones, propagandas gubernamentales y publicidades.

Sin otro particular, me despido agradeciendo considere la publicación de mi carta.

Mauricio Leonardo Burgos Ruiz


Gracias

@ER
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